¡Gran debut! Así se vivió el 1er Torneo de la Escuela Juvenil
Una jornada llena de energía, talento y compañerismo en el primer torneo oficial de la Escuela Juvenil de Cabanillas. El futuro del golf en Castilla-La Mancha está en muy buenas manos.

El golf es mucho más que técnica y golpes perfectos: es compañerismo, diversión y valores que se cultivan desde la base. Con ese gran espíritu se celebró el 1er Torneo de la Escuela Juvenil, una jornada que nos dejó claro que el futuro de este deporte está en muy buenas manos.
Un escenario perfecto para poner a prueba lo aprendido
Desde las 11:00 hasta las 13:00 horas, las espectaculares instalaciones de Cabanillas Casa de Campo Golf se llenaron de energía, ilusión y, por supuesto, muchísimo talento. Tras un trimestre de intenso aprendizaje y entrenamientos, llegó el momento de la verdad: saltar al campo y demostrar lo aprendido.
Nuestros jóvenes jugadores no solo enseñaron su gran evolución técnica en cada golpe, sino también una madurez deportiva admirable. Hubo competitividad de la buena —de esa que empuja a dar lo mejor de uno mismo— pero, por encima de todo, reinaron las risas, el apoyo mutuo entre compañeros y la complicidad de las familias en cada hoyo.
Reconocimiento al esfuerzo y al espíritu deportivo
Al finalizar la prueba, todos los participantes recibieron su reconocimiento por el esfuerzo realizado durante el trimestre. Más allá de quién consiguió el mejor resultado, lo importante de la jornada fue celebrar el progreso de cada alumno y reconocer una forma de jugar basada en el respeto, la concentración y el disfrute del deporte.
El equipo técnico de la Federación de Golf de Castilla-La Mancha, junto con nuestros profesores Carlos Gutiérrez y Óscar Herradura, entregaron los detalles a cada uno de los protagonistas del día. Las caras de ilusión hablaron por sí solas: cada niño y cada niña sintió que ese día era suyo.
Un proyecto que sigue creciendo
La Escuela Juvenil de Cabanillas es ya una de las bases más activas del golf regional. Niños y niñas desde los 5 años están encontrando aquí no solo un sitio donde aprender un deporte, sino un lugar donde formarse como personas y construir amistades que durarán mucho más allá de las clases.
Este primer torneo no es un punto y final: es el comienzo de un calendario propio que iremos ampliando con nuevas pruebas, encuentros entre escuelas y actividades familiares. Porque al final, el golf también es una forma de vivir el club juntos.
Gracias a todos los jóvenes jugadores, a las familias, al equipo de la Federación y a quienes hicieron posible este primer torneo. Nos vemos en la próxima cita, con más golpes, más sonrisas y más golf compartido.


